Cuando pasar al bebé a su habitación

Si los padres deciden que su bebé duerma solito en su propia habitación, ¿existe un momento más apropiado para realizar el cambio? Te decimos qué debes tener en cuenta.

La edad para pasar a un bebé a su habitación depende de diversos factores y es una decisión personal. Sin embargo, si los papás toman la decisión de que el bebé duerma en una habitación propia, habitualmente, este cambio no se realiza más allá de los siete u ocho meses, momento en el que suele aparecer la ansiedad por separación, una etapa transitoria en la que el bebé se siente “abandonado” cuando deja de ver a su mamá o su papá y, además, es mucho más consciente de su entorno. Entonces, suele ser mucho más difícil hacer la transición.
En todo caso, el paso del bebé a una habitación propia no es obligado, y depende más bien de la decisión y la convicción de los papás. El bebé puede seguir durmiendo en la misma habitación de los padres, tanto si practican colecho como si tienen la cuna dentro de la habitación, hasta el momento que consideren oportuno, en función de sus necesidades y las de su hijo.

Cuando se decide pasar al bebé a su habitación, hay que tener en cuenta que:

1- Si el bebé todavía se despierta por la noche para la toma, los papás deben levantarse y desplazarse. Esto es especialmente engorroso para las mamás que dan el pecho, puesto que siempre son ellas las que se levantan.

2- El bebé puede tardar más tiempo en volver a quedarse dormido, puesto que, durante el desplazamiento de los papás, se despierta más, por lo que también le cuesta más volver a conciliar el sueño. Para asegurar la eficiencia del sueño del bebé, los padres deben crear las condiciones óptimas para su descanso, por ejemplo, un buen colchón, temperatura adecuada, luz sensible, silencio, etc… También es muy práctico los sacos de dormir, que se han puesto de moda entre los papás y mamás para que el bebé no sufra cambios bruscos de temperatura al destaparse mientras duerme.

3- Es muy práctico disponer de un vigilabebés, para controlar el bienestar del pequeño en todo momento.

4- Es preferible que la habitación del bebé no esté muy alejada de la de los papás, siempre que sea posible, para poder acudir lo más rápido posible en caso de que se despierte.

5- Es bueno que la decisión de pasar al bebé a su habitación esté bien consensuada y que tanto el papá como la mamá estén convencidos y dispuestos a aceptar los posibles inconvenientes prácticos. De esta manera, se evitarán renuncias y malestares.

Fuente: "Mi bebé y yo"