"Piel con Piel" con tu recién nacido

De nuevo "mibebeyyo" nos presenta un artículo interesantísimo sobre el comportamiento natural e instintivo del bebé nada más nacer. Esta práctica se debería hacer siempre que el bebé  no necesite pruebas inmediatas obligatoriamente. Os dejo que lo leáis con atención:

El contacto "piel con piel" entre el bebé y sus progenitores es de vital importancia en los primeros momentos de vida del pequeño. Por eso, algunas maternidades ya han empezado a practicarlo.

El contacto temprano "piel con piel" consiste en colocar al recién nacido desnudo en decúbito ventral sobre el pecho desnudo de la madre, apenas ha nacido o poco tiempo después. El lactante nace con la capacidad de buscar el pecho, reconocerlo y acercarse a él. Cuando el bebé se coloca sobre el tórax desnudo de la madre, al cabo de pocos minutos, observamos que empieza a moverse e, incluso, que se arrastra hasta llegar al pecho para poder mamar. Durante las dos horas siguientes al parto, el bebé vive el período que los expertos llaman sensitivo. Las descargas de noradrenalina que el encéfalo ha vertido al torrente sanguíneo durante el parto hacen que el bebé esté en un estado denominado de "alerta tranquila". El bebé es capaz de buscar el rostro de su madre moviendo la cabeza, y su olfato es capaz de reconocer y memorizar este olor, estableciendo, así, el vínculo afectivo.

Recibiendo mimos de papá:

Sólo en el caso de practicarse una cesárea, y puesto que la madre debe permanecer un tiempo en el quirófano, el padre es quien realiza el "piel con piel" con su hijo hasta que finaliza la intervención. Este contacto íntimo entre papá e hijo se practica en todas las cesáreas, ya sean programadas o urgentes. Para este fin, se dispone de un espacio físico en el que los miembros de esta nueva familia puedan permanecer juntos.

Esta nueva variante de "papácanguro" se realiza en un sillón cómodo, con una fuente de calor. La matrona coloca al bebé desnudo sobre el tórax del padre y les deja a los dos en un ambiente tranquilo e íntimo durante las dos primeras horas de vida, sin que, en este tiempo, se les moleste con la realización de alguna prueba que no sea imprescindible para el bebé. Cuando la mamá vuelve de la cesárea, es ella quien continúa con este contacto temprano.

El contacto temprano supone un momento de gran satisfacción para los progenitores, porque sienten a su bebé entre sus brazos, y éste apenas llora, debido a la tranquilidad y a la comodidad en la que se ve inmerso.

Noelia Rodríguez Blanco. Supervisora Paritorio.
Hospital del Vinalopo, Elche (Alicante).

Foto: “ipediatric”

Artículo: “Mi Bebé y Yo”

Carlos RicoteComment